El consumo abusivo de alcohol ha sido identificado como uno de los factores frecuentemente asociados a conductas problemáticas. Entre estas conductas se encuentran las riñas, las conductas sexuales abusivas e incluso los homicidios. Así mismo, en Colombia y en otras partes del mundo, los mayores problemas de violencia han sido vinculados a lugares de recreación nocturnos con alto expendio de alcohol.

Sin embargo, en las ciudades comúnmente existen numerosos centros de expendio de alcohol y no en todos estos se presenta el mismo nivel de conductas problemáticas. La teoría de actividades rutinarias asegura que el crimen sucede si hay tres elementos presentes: (a) un victimario potencial, (b) una víctima u objetivo adecuado, y (c) la ausencia de guardián.

Según esta teoría, cuando estos tres elementos están presentes se aumenta la probabilidad de que el crimen ocurra. Así mismo, la teoría de la prevención situacional del crimen propone la necesidad de centrarse en la configuración de la delincuencia más que en quienes cometen los actos delictivos.

A partir de lo anterior, durante los años 2014 y 2015, la Corporación Nuevos Rumbos y la Universidad de los Andes realizaron una investigación que buscó responder a la pregunta ¿qué factores pueden explicar la incidencia de conductas asociadas a violencia en una zona de recreación nocturna? Para ello, se examinaron los aspectos estructurales y dinámicos de tres zonas de recreación nocturna de Bogotá.

Se realizó un estudio de caso múltiple en donde se usaron diversas técnicas de recolección de datos: etnografía, a través de observaciones encubiertas en los establecimientos seleccionados desde las 10:00 pm hasta las 3:00 am; revisión documental, que permitió la construcción de categorías preestablecidas y fundamentos del estudio; entrevistas cortas, realizadas de manera informal a algunos actores que intervinieron en la dinámica de cada zona. Se dedicaron 384 horas a la observación, distribuidas en cuatro meses.

Los resultados se organizaron en términos de los factores de riesgo estructurales, las características de los actores, las dinámicas y rutinas asociadas al uso de alcohol, y la intervención de los diferentes tipos de guardianes en este contexto. Dentro de los factores estructurales se encontraron factores de riesgo como presencia de tráfico denso de automóviles y taxis que obstaculizan la movilidad, alto volumen de personas que no permiten el tránsito por las zonas peatonales, presencia de basura, y contaminación auditiva y visual.

Respecto a las características de los actores, se describieron las características de las víctimas potenciales, los posibles agresores, el personal administrativo y de seguridad, los vendedores ambulantes, los habitantes de calle y otros actores de la escena.

Se determinó que las riñas ocurren en los alrededores de los establecimientos en los que se vende y consume alcohol, particularmente en las rutas de acceso y salida al transporte público.  Los  incidentes están normalizados dentro de la cultura de la rumba nocturna, de tal manera que los actores del espacio esperan cierto nivel de agresión.

Como conclusión general, los factores dinámicos como la venta de alcohol y SPA en las calles, la venta de alcohol a personas que ya están embriagadas, la intervención selectiva de los guardianes del espacio, y las rutinas de consumo de alcohol por parte de los consumidores, aumentan el riesgo de riñas.

El artículo completo lo podrá encontrar próximamente en el International Criminal Justice Review, Vol. 6, No 2., escrito por Pérez-Trujillo, M. §, Reyes, M.*, Cabrera, L.*, Pérez-Gómez, A*.

 

* Corporación Nuevos Rumbos § Universidad de los Andes

Contexto del crimen para la reducción de situaciones violentas asociadas al consumo de alcohol
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