En este Informe anual 2003, el Observatorio Europeo de las Drogas y las Toxicomanías (OEDT) presenta a la UE y a sus Estados miembros un resumen del fenómeno de la drogodependencia en Europa. La publicación de este informe coincide con el décimo aniversario del OEDT (reglamento de creación de 1993) y ésta es asimismo la última vez que se centrará únicamente en los 16 países que forman parte de él (los 15 Estados miembros y Noruega). Por ello parece apropiado hacer una breve reflexión sobre los cambios que han tenido lugar en el fenómeno de la drogodependencia durante este primer período, así como sobre los avances realizados por el Observatorio en el marco de nuestra misión de ofrecer a los responsables políticos comentarios sólidos, actualizados y perspicaces acerca de la evolución del problema de la drogodependencia en Europa.

Una de las principales características de este fenómeno es su carácter dinámico. Resulta aleccionador que, incluso si limitamos nuestra atención al breve período de existencia del OEDT, observemos profundas diferencias en la evolución que ha tenido lugar tanto en lo referente a la naturaleza del problema de la drogodependencia, como a la manera en que responden a él los Estados miembros. Las pautas del consumo de drogas siempre han variado entre los países europeos, en particular por lo que respecta a su magnitud. Este hecho sigue siendo válido, pero los datos recogidos en este informe muestran que cada vez se observan más tendencias que ilustran el carácter global y europeo de este problema. En el pasado, cualquier comparación del consumo de drogas en Europa se habría caracterizado más por las diferencias que por las similitudes, pero esto ya no es así. Si bien la situación en general es compleja y existe una considerable variación en función de los lugares, también se evidencian pautas más generales y comunes de consumo de drogas. Podemos concluir que compartimos de muchas maneras, en tanto que europeos, un problema de drogodependencia común y, en nuestra opinión, una responsabilidad común para aprender de las experiencias compartidas. No somos los únicos en pensar así. El plan de acción contra las drogas de la UE pone de manifiesto el compromiso político otorgado a esta cuestión y actualmente todos reconocen que la política en este ámbito debe basarse en una clara comprensión de la situación. Si los problemas de la drogodependencia han evolucionado en estos últimos diez años, otro tanto ha sucedido con nuestra capacidad para informar sobre ellos. El crédito no corresponde únicamente al OEDT, sino también a los numerosos profesionales de toda la UE que han trabajado para comprender la naturaleza de este problema, desarrollar respuestas eficaces y evaluar de modo crítico el impacto de sus trabajos. Sin embargo, estamos convencidos de que el OEDT ha desempeñado un papel crucial al actuar como catalizador para el desarrollo de una base sólida de pruebas científicas y al ofrecer el foro necesario para colaborar y avanzar a escala europea. Hace diez años nadie podía hablar con confianza o autoridad sobre el carácter que revestía la situación de la drogodependencia en Europa. Hoy día, este informe viene a demostrar que esto es cada vez más posible. Ahora nos encontramos mejor preparados e informados no sólo para abordar el problema de la drogodependencia al que debemos hacer frente en la actualidad, sino también las posibles amenazas a las que podemos enfrentarnos en el futuro. Queremos manifestar nuestro reconocimiento a las considerables inversiones que se han efectuado tanto dentro de los Estados miembros como a nivel europeo para desarrollar las herramientas y la infraestructura para ofrecer esta base de pruebas científicas, así como expresar nuestro agradecimiento, en particular, a los puntos focales de la red Reitox.

Esperamos que encuentre en este informe una sinopsis exhaustiva de la situación de la drogodependencia en Europa; podrá hallar otra información más detallada en la versión ampliada en línea del presente documento. Consideremos que para el OEDT, este informe pone fin a la primera fase de desarrollo de la labor de esta organización, y ahora debemos dirigir la mirada a los retos que traerá el futuro. Entre estos se encontrará la necesidad de seguir mejorando la disponibilidad, calidad y comparabilidad de la serie de datos europeos, y tendremos que desarrollar nuestros sistemas y nuestra capacidad para gestionar con eficacia la creciente base de conocimientos sobre la situación de la drogodependencia en la Unión Europea tras la ampliación. No nos cabe duda alguna de que tendremos que hacer frente a un fenómeno cada vez más amplio, diverso y complejo sobre el que deberemos informar. Uno de los principales desafíos para nuestra organización será la necesidad de aprovechar plenamente la información de que disponemos para ofrecer un análisis informado, oportuno y útil para el desarrollo de políticas, que refleje el valor de contar con una perspectiva a escala de la UE y con un planteamiento armonizado.

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