¿CÓMO SE ADMINISTRAN LOS OPIÁCEOS?

La codeína y la morfina suelen administrarse por vía oral (gotas, comprimidos) o por vía intravenosa. La heroína puede, además, fumarse.

¿QUÉ CLASE DE COMPLICACIONES PUEDE PRODUCIR EL USO DE HEROÍNA?

  •  La sobredosis (es decir, una dosis demásiado elevada, generalmente relacionada con el fenómeno de tolerancia), puede producir la muerte. Pero este mismo efecto puede ocurrir por el hecho de mezclar la heroína con otros depresores del sistema nervioso central (alcohol, barbitúricos, ansiolíticos, píldoras para dormir), o porque la heroína callejera está mezclada con productos mortales (por ejemplo, estricnina) o, paradójicamente, porque un lote de droga resulta de mayor pureza que la habitual y el usuario se administra una sobredosis sin saberlo.
  • El hecho de inyectarse se encuentra asociado con Sida y con otras enfermedades como hepatitis B, inflamación de las venas y trastornos cardíacos.
  • El estreñimiento y las alteraciones menstruales son muy comunes.
  • En los consumidores de opiáceos, cualquiera que sea la vía de administración, hay una alta incidencia de trastornos pulmonares, especialmente de neumonía. La razón es que los opiáceos producen depresión respiratoria y una disminución de la resistencia a las infecciones.
  • El comportamiento general de los heroinómanos suele cambiar de tal forma que la droga se convierte en el núcleo de la vida; por ello, toda la vida cotidiana se transforma y es usual observar problemas de desnutrición y de severo abandono del cuidado personal.
  • Cuando se llega al nivel de la verdadera dependencia, aparecen comportamientos delincuenciales, especialmente robo y prostitución, asociados a la necesidad de conseguir de cualquier forma dinero para la droga.

¿EXISTE UN TRATAMIENTO PARA LA DEPENDENCIA A LOS OPIÁCEOS?

Sí, pero es costoso, difícil y con un elevado índice de fracasos. En América Latina no se dispone de los recursos ni de la red atencional que existe en Europa o en los Estados Unidos; de manera que la prevención constituye el mejor instrumento de trabajo en la actualidad. Si no se toman oportunamente las medidas indispensables, en pocos años tendremos un número considerable de personas con problemas de consumo de heroína a las cuales no se les podrá ofrecer prácticamente ningún tratamiento.